Portal Cannabis. Oakland, a 10 kilómetros de San Francisco, ha aprobado un programa que da la prioridad a ex convictos por delitos relacionados con marihuana y residentes en los barrios de la ciudad con mayor índice de detenciones por drogas a obtener las licencias de dispensarios de cannabis

California siempre ha sido especial dentro de los Estados Unidos. El estado más rico de Norteamérica (de ser un país independiente sería el séptimo con PIB más alto) engloba ciudades cosmopolitas que siempre han tendido a la contracultura. Algunos ejemplos son Los Ángeles o la mismísima San Francisco, la urbe donde explotó la cultura hippie y donde el movimiento gay se hizo más fuerte.

A 10 kilómetros de San Francisco se encuentra Oakland, situada en el área de la Bahía homónima y famosa últimamente por ser la urbe donde juegan sus partidos la franquicia NBAque está batiendo todos los récords, Golden State Warriors. Una ciudad que ha dado una lección de integración racial y social nunca antes vista en los Estados Unidos. Una acción que se ha interpretado como un gesto con las víctimas de la guerra contra las drogas iniciada porNixon. Una lucha que tras su hipotética base moral, realmente se escondía una persecución política contra comunistas, socialistas y la raza negra.

El Ayuntamiento de Oakland ha aprobado un programa que, a la hora de otorgar licencias para los dispensarios de cannabis, da prioridad a ex convictos por delitos relacionados con marihuana y residentes en los barrios de la ciudad con mayor índice de detenciones por drogas. Una medida aprobada por unanimidad que quiere enmendar los daños provocados por la guerra contra las drogas.

La medida, que obliga a que el 50% de estas licencias recaigan en personas con delitos relacionados con marihuana en los últimos 10 años, es una manera de compensar las desigualdades e injusticias que la guerra contra las drogas causó en las minorías raciales. El texto de la ordenanza admite la dificultad que supone acceder de nuevo al mundo laboral tras pasar por la cárcel o si la persona proviene de un barrio conflictivo.

La posesión y distribución de marihuana medicinal es legal en California desde 1996, pero la aprobación de otra ley dictaminada en 2004 dio a las ciudades la competencia de regular las licencias por su propia cuenta. Oakland ha aprovechado la legislación para dar una lección de integración.

Anuncios