PuertoRico.  Entre los promotores del cannabis medicinal que se han dado a la tarea de tomarle la palabra al gobierno estatal y al Departamento de Salud tras la aprobación del reglamento que rige esa industria, se han dado resultados diversos para el eventual desarrollo del mercado local.

Según el doctor Mario Jordi Mauro, catedrático de la UPR Río Piedras, el impacto mayor en ganancias del uso medicinal del cannabis será para las farmacéuticas.

“El efecto expansivo en el resto de la economía es inmenso, especialmente en los empleos diestros como químicos, ingenieros, etc. que se nos están escapando y muy bien pudieran quedarse acá. Si pensamos en la exportación de los servicios, el impacto puede ser muchísimo mayor”.

Según información brindada por Ackrell Capital, una compañía especialista en fusiones y adquisiciones de empresas, se estima que las ventas legales de cannabis pueden crecer 30% por año hasta 2020, para sobrepasar los $20,000 millones. Otros análisis concluyen que de legalizarse el cannabis a nivel federal, la industria podría alcanzar los $100,000 millones para el 2050.

Por otro lado, los obstáculos que enfrentarían los microempresarios y el cultivo a pequeña escala preocupan a un sector que aboga por la mayor disponibilidad y menor reglamentación de la planta.

“Las condiciones que impone el Reglamento 155 redundan en unos costos de producción altísimos que no le van a dar espacio a los agricultores que no cuenten o tengan acceso a cierto capital y se va a prestar para que las personas que ya tengan mucho dinero sean las que se posicionen primero en la industria,” dijo el licenciado Juan Capella, asesor legal de la Alianza de Pacientes Pro Cannabis, Inc.

Existen temores entre los grupos que apoyan el uso del cannabis medicinal sobre los cambios en la reglamentación vigente que implicarían aumentos en los costos de licenciamiento que dejarían fuera a un gran número de personas que interesan participar y competir en ese mercado.

Según Capella, el Departamento de Salud no ha terminado de forma definida el andamiaje necesario para poder dar luz verde a quienes soliciten insertarse en el cultivo y distribución de la marihuana con uso medicinal.

“Hicimos el experimento de preguntar cuándo se iba a saber quiénes son las personas u organizaciones que el Departamento va a certificar para que les den las licencias a los empleados.  Cuando se les preguntó cuándo iban a estar disponibles los cursos para certificar a los empleados, los funcionarios de Salud contestaron que eso dependía si eran los escogidos. En otras palabras, ya se está viendo que el Departamento de Salud en vez de entender que su rol es evaluar solicitudes para ver si cumple los requisitos para otorgar las licencias, se están preparando para escoger a quien van a privilegiar y a quien va a discriminar. Lamentablemente será a los comerciantes más pequeños que son los que más necesitan en esta economía. Van a afectar a los pacientes que son los que se benefician de la competencia que causa bajas en los precios, creando un monopolio que encarece los precios y el acceso al cannabis medicinal”.

Capella criticó la postura del Departamento de Salud de consultar con las compañías aseguradoras sobre la cantidad de pacientes elegibles para tratamiento con cannabis en Puerto Rico. “A las aseguradoras la única pregunta que hay que hacerles es cuándo y cómo van a empezar a cubrir los tratamientos de cannabis”.

“Si vemos el cuadro completo, lo que hay es incertidumbre total. Aquí hay grandes intereses tratando de monopolizar una industria que tarde o temprano va a surgir. Se le está haciendo daño a una industria que puede hacerle mucho bien a un país que tiene que reinventarse”, concluyó Capella.

http://www.noticel.com/noticia/191896/las-oportunidades-que-trae-la-industria-del-cannabis-medicinal.html

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