Movilizado por una cuestión familiar, en principio, y seguido luego por el deseo de ayudar desde la ciencia, Marcelo Morante uno de los médicos pioneros de la Argentina que promueven la investigación y el uso del cannabis para terapias medicinales.

Para esto, Morante busca -como muchos pacientes- la modificación de la legislación que encuadra a la marihuana como droga peligrosa. El médico, profesor de la Universidad Nacional de La Plata y encargado de investigar los efectos terapéuticos del cannabis, dialogó con LA GACETA sobre la marihuana medicinal y su uso.

Antes que nada, ¿de qué se trata el cannabis medicinal?

A partir de la década de los ‘90 se empieza a registrar como evidencia lo que es el sistema endocannabinoide. Tenemos un sistema propio con una cantidad de receptores a nivel las células en nuestros organismos, que cuando le ponemos el cannabis esta sustancia imita a un compuesto endógeno propio, de esa forma se genera distintas actividades a nivel cerebral, a nivel del corazón y hasta en espermatozoides. En el caso de los niños epilépticos o con autismo, el sistema propio actúa como neuro revelador con el cannabis. Entonces cuando hay un desequilibro, como en una convulsión, y uno le aporta el cannabis desde afuera, pareciera que podría regular el sistema; entonces las neuronas que se están desordenando en convulsión se frenaría. Eso es en grandes rasgos.

¿Esto está totalmente comprobado?

Como profesores de la facultad estamos tratando de descifrar para ver sus funciones en el sistema endocannabinoide. Está comprobado. Pero en medicina la evidencia significa el día a día. La comprobación significa un estudio poblacional, es decir con miles de pacientes, pero acá lamentablemente el cannabis goza de muy mala fama desde lo social. Generar estudios de alta cantidad poblacional en donde predomina la ley vigente es imposible. Hoy en la región se podría hacer el estudio en Uruguay donde la legislación lo permite. Aquí en Argentina hay una legislación insuficiente.

¿Cómo toman este tema la comunidad médica de la Argentina, sus propios colegas?

La comunidad médica está resistente básicamente por dos cosas, una, porque es una evidencia muy reciente y lo segundo, es porque al no haber una legislación a veces el médico siente que se está metiendo con la ilegalidad.

Ahora la evidencia es lo que dice la mamá, porque ella ve la mejora en su hijo, no necesita otra evidencia; con ver a su nene mejor eso le alcanza y es lógico.

Pero nosotros científicos tenemos que seguir trabajando para verificar y recepcionar estas respuestas y ver qué porcentajes de respuestas positivas encontramos con el aceite y cuántas negativas. Es un trabajo científico. Lo que no podemos negar es que hay ciertos padres que los están usando y están viendo mejorías.  La mejoría existe y nosotros como médicos deberíamos acompañar.

http://www.lagacetasalta.com.ar/nota/56784/sociedad/nosotros-como-medicos-deberiamos-acompanar-padres-segun-morante.html

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