C

La Agencia para el Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA) anunció este jueves que no reclasificará la marihuana y la mantendrá como una droga ilegal. La decisión, que supone un fuerte revés para los partidarios de una legislación menos estricta, viene acompañada de medidas que abren la puerta a nuevas investigaciones sobre el cannabis.

“El Departamento de Salud ha determinado que la marihuana cuenta con un elevado potencial para el abuso (…), por lo que la DEA ha determinado que debe mantenerse en la Categoría 1 de sustancias bajo la ley de Sustancias Controladas”, indicó Chuck Rosenberg, director de la DEA, en una carta en la que rechaza la solicitud de sacar la marihuana de esta lista.

Asimismo, indicó que “no existe prueba de que haya consenso entre los expertos cualificados de que la marihuana es segura y efectiva para el uso a la hora de tratar una enfermedad específica y reconocida”.

“Los riesgos conocidos del consumo de marihuana no se ha demostrado que sean compensados por los beneficios específicos en ensayos clínicos controlados que evalúan científicamente la seguridad y eficacia”. Rosenberg sostuvo que la prohibición se mantiene ante “falta de seguridad para su uso bajo supervisión médica”.

Sin embargo, al mismo tiempo que realiza este anuncio, la DEA va a permitir nuevos estudios de los químicos de la planta para conocer mejor los efectos sobre el tratamiento del dolor crónico, según anunció The New York Times. Esta nueva medida permitirá que los investigadores cuenten con mayores cantidades de marihuana para poder avanzar en sus estudios.

Hasta el momento, la Universidad de Mississippi es la única institución en territorio estadounidense a la que se le permite cultivar marihuana para poder estudiar sus propiedades. Esta limitación supone que los científicos tarden a veces años en obtener la marihuana para avanzar en las investigaciones, según recoge el Times.

La decisión de la DEA implica un conflicto de un creciente número de estados con las normas federales estadounidenses, puesto que casi la mitad de ellos aprobaron leyes autorizando el acceso al cannabis con propósitos medicinales.

“La decisión de la DEA va en contra de la ciencia objetiva y una abrumadora opinión pública”, lamentó Aaron Smith, jefe de la Asociación Nacional de la Industria del Cannabis, un grupo comercial con sede en Washington.

Anuncios